Fundó, junto a su hermano Ismael, la célebre revista cultural Contorno, fue la cabeza del Instituto de Literatura Argentina de la Universidad de Buenos Aires y, sobre todo, uno de los escritores más destacados de nuestro país. Entre sus libros sobresalen Un dios cotidiano, Los dueños de la tierra, Dar la cara y Literatura argentina y realidad política. Colaboró en LA GACETA Literaria en los 50 y los 60. Aquí reproducimos uno de los textos que aparecieron en estas páginas.
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Ojos nublados
Por Julio Carabelli - Para LA GACETA - Tucumán
Tenía ojos escrutadores inquisidores a veces, ojos de novelista que indaga, que busca la verdad...
Lamentablemente ha fallecido un grande, porque David Viñas, independientemente de su escritura, fue un hombre con todas las letras, un hombre capaz de renunciar a la Beca Guggenheim (25.000 dólares) como un homenaje a sus dos hijos secuestrados y desaparecidos por la dictadura militar.
Recuerdo que una vez, buscándolo por el bar "La Paz" donde solía refugiarse para pensar y escribir, ya que yo estaba haciendo una nota sobre su novela Dar la cara, me encontré con Miguel Frangoulis, el dueño de la Librería "El Griego", quien me avisó que se había marchado hacía pocos minutos. Me extrañó que se hubiera ido a esa hora y al día siguiente su secretaria y amiga me contó sobre un ligero problemita de su salud.
Si esta nota tiene sentido, es sólo por recordar a aquel hombre grandote, autor de casi 30 libros, que solía defender como fuera su posición, claramente expresada en la revista Contorno y en cada artículo que escribía. Lo vi unos meses más tarde y sus ojos se nublaron -esos ojos escrutadores, inquisidores a veces, ojos de novelista que indaga, que busca la verdad- ante mi pregunta: ¿David, qué sabés de Ismael? (su hermano que se fue a vivir a Israel). Tardó un segundo y medio y bajando la vista me dijo: está bien, pero ya no vuelve más.
Creo que apretó mi mano como diciendo: aquí cortamos. Y cortamos, se fue a cruzar la calle Cerrito y yo seguí con la mirada a aquel hombre que me supo emocionar en mi adolescencia como a él el recuerdo de su hermano.
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